Tratamientos

Botox

administrador_depilasser Medicina Estética Facial

La toxina botulínica, conocida popularmente como bótox (nombre registrado del medicamento), es una sustancia que ayuda a corregir las arrugas faciales de la zona de la frente, entrecejo y periocular.

 

Objetivos

El objetivo de las infiltraciones con toxina botulínica no es eliminar todas y cada una de las arrugas, sino rejuvenecer de manera natural para conseguir un rostro relajado y armónico. Infiltrado a edades tempranas (25 años) se usa como preventivo del envejecimiento.

 

Aplicación

El tratamiento con toxina botulínica se realiza mediante la inyección en unas zonas muy concretas y aprobadas de la cara a nivel intramuscular, con la intención de provocar una relajación de la musculatura tratada sin anular la mímica facial para conseguir disminuir la intensidad de la contracción consiguiendo la desaparición de las líneas de expresión y de las arrugas dinámicas. De esta forma con unos pocos pinchazos en la zona a tratar conseguimos un resultado estético óptimo y totalmente relajado y natural.

¿Es doloroso el tratamiento?

Dependiendo de los deseos del paciente, el médico puede aplicar un poco de crema anestésica en el área del pinchazo para evitar esa molestia.

 

Efecto y recomendaciones

Podremos ver sus efectos a los dos o tres días de haberse realizado la sesión; con una durabilidad de entre cuatro y seis meses. Por lo que recomendamos realizarse este tratamiento un par de veces al año. Normalmente el médico hará una revisión a los quince días por si se necesita un posible retoque. Diferentes estudios recomiendan iniciar este tratamiento a edades cada vez más tempranas, porque tiene un efecto preventivo; de esta manera cada vez utilizaremos menos cantidad de producto y la duración va a ser mayor.

Contraindicaciones

La aplicación del botox para fines estéticos puede tener consecuencias negativas si no es realizado por un profesional. Los especilaistas no recomiendan los implantes de botox por debajo del cuello, ni para aquellas personas menores de 20 años o mayores de 65. Las mujeres embarazadas tampoco deben someterse a este tratamiento, así como aquellas personas alérgicas al complejo de la neurotoxina o sus excipientes.

 

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